miércoles 14 de octubre de 2009

La cereza en el pastel: un galán en RMX


Buenas noticias en estos ocupados días, lo único que le faltaba a RMX para estar completa era un locutor galán, y en este caso se lucieron porque Miguel Galán regresa a la radio en Golpe de estado con Gonzalo Oliveros, lo de menos es con quien esté, aunque yo opino que debería tener su propio programa.

No sé a qué se deba, pero para mi beneficio, ahora sí alcanzo a escuchar el programa por Internet, quizá tengan menos audiencia y no llene lo que sea que haga que pueda conectarme a la emisora.

En fin, ya sabemos que esperar de Galán al aire, las verdades que no pecan, pero cómo incomodan, el deschongue verbal que no tiene nada de "closetero", y claro, las opiniones sobre política desde una perspectiva activa -sin alusiones sexuales, por favor-, que contrarresta la ideología de ultramegaderecha que pervive en toda la empre Imagen y agregados.

Así es que una razón más para levantarse temprano y no dejar de escuchar RMX, en el 100.3 de FM en Guadalajara, o a través de http://www.rmx.com.mx/.

Hasta la próxima buena noticia.

sábado 29 de agosto de 2009

Lo que me gusta de Vargas Llosa


Dos almas visibles, sólidas, podría tocarlas y olerlas, son las de Paul Gauguin y Flora Tristán en El paraíso en la otra esquina de Mario Vargas Llosa, eso es lo que me gusta de sus novelas, que siento que puedo sentirle el alma a sus personajes.

Estableciendo paralelismos entre las vidas del pintor y la activista, emparentados por sangre -ella fue la abuela de él- y por ideales, porque "la realidad no estuvo a la altura de tus sueños" Koke, -como te bautizaron a Gauguin en las polinesias- y, porque "si no habían salido mejor era porque en esta vida las cosas no salían tan bien como en los sueños. Lástima, Florita". Esa es la conexión entre las dos historias a mi parecer, aunque Mieditorenpotencia, dueño del libro, no encontró relación entre lo que parecen ser dos novelas independientes.

Es extraño que a pesar de las ideas neoliberalistas de Vargas Llosa, siempre escriba sobre revolucionarios que rayan en lo izquierdista o que inspiran lo izquierdista -lo que sea que la izquierda sea, ja-.

El paraíso en la otra esquina, a la que ni Paul ni Flora llegaron nunca, rescata tanto lo autóctono de Vargas Llosa, como lo apropiado voluntariamente, lo peruano y lo francés. Dos orígenes, dos vidas que no se leerían igual separadas que en paralelo, en capítulos nones a Flora Tristán y en los pares a Paul Gauguin.

Hasta la próxima novela.

Los niños de Jonathan Rhys-Meyers


Muy tarde llega esta entrada a los cibernautas, pero siempre queda tiempo para rentar una buena película cuando ya no está en cartelera, o en su caso, esperar a que llegue a las salas comerciales, aunque no estoy segura de si eso sucederá o ya sucedió con Los niños de China (The children of Huang Shi).

El pretexto para verla fue Jonathan Rhys-Meyers, el dublinés con la boca más besable que he visto. En el filme, el Enrique VIII de The Tudors, interpreta a un joven periodista inglés, George Hogg, que se aventura a reportear en la parte de China ocupada por los japoneses durante una guera civil en los treintas. La parte de la vida real de este periodista de que se ocupa la película es de menos de una año y todo ocurre en 1937.

Circunstancias de la vida lo llevan a un horfanato ubicado en Huang Shi, no me pregunten en qué parte de China queda eso; a partir de su llegada tendrá aventuras de todo tipo, desde una amorosa con Lee Pearson (Radha Mitchell), hasta cruzar el desierto del Gobi.

Muchas veces, las películas que veo ganan méritos si consiguen quitarme el sueño, pero esta logró quitarme el mal humor y además, hacerme salir de la sala, inspirada.

Para dejar tanta palabrería, ese es el adjetivo definitivo para describir Los niños de China: inspiradora. Agradezco al buen Ángel, programador de la Videosala Guillermos del Toro del Instituto Cabaños, haber seleccionado esta película para exhibir durante la semana pasada.

Hasta la próxima inspiración.

martes 11 de agosto de 2009

Michoacán exprés


De domingo a lunes, gracias a la impulsividad de mi madre y la condescendencia de mi paadre, éste le prestó el coche a aquella y los demás aprovechamos y todos, excepto mi padre, nos arrancamos rumbo a los caminos de Michoacán. Aunque yo iba d emal humor, gracias al efecto de las hormonas que se alocan cada mes, me divertí mucho, pero más allá de la divertida, me sorprendía.

Michoacán ya había protagonizado este blog antes, pero ahora sí me tocó presenciar la situación. Esperaba retenes militares, y no nos tocó ninguno, quizá porque no tomamos rumbo a la famosísima tierra caliente, pero hubo otras cosas que no se me escaparon y que definitivamente indican que algo no anda bien.

En primer lugar, en un pueblo por el que pasamos luego de Zamora, pero antes de Paracho, vimos como cargaban a un hombre dentro de un zarape -cobija, dicen los de Jalisco-, como era la orilla de la carretera no había muchas casas cercanas, pero sí mucha gente presenciando los hechos. Lo venían sacando de entre las plantas, el llano, pensé yo, lo raro fue ver que no había señas de accidente o algo parecido, la inferencia fue que lo encontraron muerto y dieron aviso a las autoridades, presentes en un par de patrullas, además de una ambulancia.

Como digo, fue una inferencia, pero sin duda, no fue agradable encontrarnos con eso en el camino. En segundo lugar, y por los mismos e imprecisos rumbos, había un mensaje dirigido al señor presidente: "Calderón traidor escuelas rurales para indígenas", gritaba una pared. Lo único que es posible acotar aquí, es que la traición se siente porque el destinatario referido, nació y creció en Morelia, Michoacán -como es posible apreciar en su corta estatura, no creció mucho que digamos-.

Así las cosas. Si eso vi, en menos de dos días, no quiero imaginar lo que vive la gente michoacana.

Hasta la próxima michoacaneada.

Unas mexicanas que fruta vendían...




Estas dos mexicanas están en cartelera, y no hay que perder la oportunidad de poner el famoso granito de arena para contribuir a que esa popo es que la pseudoindustria del cine en México, se convierta en una verdadera industria y podamos ver más cine mexicano de calidad -y no comercial- que es el que suele quedar enlatado.


Por lo tanto, aprovechando las vacaciones vamos al cine a ver:


Enemigos íntimos, donde varias historias se entrecruzan gracias al cáncer, al mando de Fernando Sariñana -mejor conocido como el papá de Ximena- trabajó un reparto más que aceptable que incluye a Demián Bichir, la gloriosa Dolores Heredia -a quien recordamos de Santitos y de Rudo y cursi, en ambas sale de madre preocupada por sus polluelos-, la misma Ximena y su hermanito que no actúa nada, Verónica Merchant, Chema de Tavira, Roberto Sosa, entre muchos otros.


Todo inlcuido -All inclusive, título original-, un dramón lacrimógeno, que nos enseña el cuerpecito de Ana Serradilla, Jaime Camil, Martha Higareda, Maya Zapata, Jesús Ochoa y otros esculturales y no tanto. Trata sobre una familia disfuncional -como todas- y la epifanía a la que llegan enecerrados en un cuarto de hotal con un huracán haciendo de las suyas en Cancún.


Hasta la próxima mexicana.

viernes 7 de agosto de 2009

Terminator: mesiánico


Crecí en los años noventa, no me salvé de casi ser criada por la televisión, viendo películas como El mundo según Wayne, Toy Story y, claro, Terminator, especialmente la segunda. Las imágenes de Linda Hamilton ejercitándose en el psiquiátrico, siempre me parecieron perturbadoras, aunadas a la escena donde una bomba le arranca la piel y los órganos a Sarah Connor, dejando un esqueleto sostenido de una reja que da un parque.

Para celebrar su cumpleaños, mi papá nos invitó al cine, pero nosotros lo invitamos a comer; nada en la cartelera me atraía a sentarme dos horas -o más- en una sala con aire acondicionado, salvo Enemigos públicos, pero ya la había visto, así que Minovio decidió que viéramos Terminator Salvation. Entré a regañadientes, pero confieso que la disfruté.

Quizá porque la edad y el bagaje cultural me hacen mirar un poco más allá de los efectos especiales, fue que la disfruté. Las referencias bíblicas son tan obvias que acepto que sueno tonta al sorprender con el caracter mesiánico que encuentro en John Connor -interpretado por Christian Bale, que corre el peligro de la sobreexposición-; la importancia de Sarah Connor es indudablemente comparable con el papel de María, ¿cuál?, la más famosa de todas, la madre de Jesucristo.

Además de las anteriores referencias disfrutables, rescato la cualidad circular de las cuatro películas que van hasta ahora, ello gracias a los juegos que se hacen con el tiempo, la historia puede comenzar con cualquier película y verlas siguiendo la secuencia, para luego volver a comenzar. ¿No me entendieron? Po ejemplo, podemos empezar viendo la cuarta y más reciente película, luego, la primera, después la segunda y finalmente la tercera -que es la únioca que no conozco-; o comenzar por la segunda y continuar sucesivamente, la hsitoria nunca termina.

Según Minovio, que conoce un poco más la historia, luego de esta cuarta, les queda trama para hacer por lo menos otras tres, pero no he dicho qué pasa en esta cuarta. Pues bien, comienza en el año 2003, cuando Marcus Wright cumple su condena de muerte por el delito de asesinato. En el año 2018, "revive" como un Terminator con órganos humanos, y se encuentra con Kyle Reese de adolescente y con John Connor de adulto, cuestión paradíjica, pues John es hijo de Kyle. Para esto, Sarah Connor está muerta -creo-, pero es ella quien le indica a su hijo que ha de mandar a Kyle al pasado para que juntos puedan procrear a John. Eso no sucede en esta entrega, es una de las historias que podrían suceder en la siguiente.

Sin duda, Linda Hamilton me sigue pareciendo pertubadora, eso sí a pesar de los años, en Terminator Salvation se suma una Helena Bonham Carter con cáncer y un poco perversa. Ahora, he dejado de pensar tanto en las situaciones apocalípticas que probablemente se avecinen, y me concentro en la riqueza intertextual de la saga.

Hasta la próxima futurista.

martes 4 de agosto de 2009

¿Y la guerra es contra QUIéN?


15 de septiembre y 26 de mayo son fechas clave para el Estado de Michoacán, estado con mayúscula y con minúscula también; el martes 28 de julio, se transmitió Solórzano en la Red, donde Javier Solórzano le cedió el micrófono a la voz que no se había hecho escuchar hasta ahora, la de los michoacanos, desde los ciudadanos, hasta el gobernador Leonel Godoy, pasando por titulares de los medios de comunicación y estudiosos del crimen.

Recordando: durante las celebraciones de las fiestas patrias se agredió a los asistentes al centro de la ciudad de Morelia; el 26 de mayo, el presidente Felipe Calderón agredió al Gobierno del Estado de Michoacán, pasándose por el arco del triunfo la autonomía de las entidades federativas, enviando fuerzas para apresar -sin juicio de por medio y en cárceles de alta seguridad- a funcionarios, ex funcionarios, alcaldes y policías municipales y del estado, relacionados con organizaciones criminales como La Familia.

Aunado a ello, miles militares han arribado a tierras michoacanas desde hace meses, como parte de la "guerra contra el crimen organizado". La cuestión es que en Michoacán, la guerra no parece contra el crimen organzado, pues La Familia cuestiona que el gobierno federal vaya contra ellos y no contra los Zetas, aunque sea más que sabido dónde se ubican los últimos; por su lado, Leonel Godoy cuestiona la ocupación militar en Michoacán y no en otros estados conflictivos como Sinaloa, Guerrero, e incluso Jalisco.

Palabras más, palabras menos, Godoy mencionó en entrevista a Solórzano, que los pobres no son delincuentes, pero la pobreza es un caldo de cultivo para la delincuencia y Michoacán es un estado pobre; lo que Godoy pone en duda las acciones de Felipe Calderón al pedir en vez de los doce mil militares que ahora ocupan los caminos y ciudades michoacanos, inversión económica en el estado, esa sería la única solución, no la violencia, los balazos, las muertes, y todo lo que implica una "guerra".

De acuerdo con una investigadora michoacana cuya tesis doctoral giró en torno a las organizaciones delicitivas del estado -y cuyo nombre lamento no recordar-; de acuerdo con los resultados de su investigación, organismos como La Familia, vienen a cubrir necesidades de la ciudadanía que el gobierno no satisface. Mencionó ejemplos como cuando una persona de escasos recursos tiene que partir a los Estados Unidos en busca de una oportunidad de trabajo, ahí entra en acción algún conocido, con mucho dinero, con mucho trabajo que ofrecer. Por eso, la ciudadanía acepta, admite y asume a las organizaciones criminales, porque para ellos, son solución, no crimen.

Suena alarmante, no quiero hacer pensar que estoy a favor de que el crimen organizado sobreviva, pero lo que ellos hacen no es cualquier cosa, están haciendo el trabajo de las autoridades, el aspecto ilegal es algo que tanto La Familia como el Gobierno Federal comparten, pues Godoy le ha pedido a Calderón que haga su trabajo, pero con la Constitución en la mano.

Parte, sólo parte de lo que se puede inferir de todo esto, es que la guerra no es contra el crimen organizado, sino que es contra un gobierno de oposición, lo que no se previó es que se lucha en contra de toda la sociedad michoacana, que se muestra indignada ante las acciones del señor presidente; así lo manifestaron diversos ciudadanos en las entrevistas realizadas para Solórzano en la Red.

Es otra perspectiva, no se puede juzgar conociéndo una sola postura.

Yo tengo una pregunta, ¿para quién trabajas, señor presidente?, pues tus acciones no corresponden a los intereses de la ciudadanía, quienes pagamos tu sueldo.

Hasta la próxima guerra.