
15 de septiembre y 26 de mayo son fechas clave para el Estado de Michoacán, estado con mayúscula y con minúscula también; el martes 28 de julio, se transmitió Solórzano en la Red, donde Javier Solórzano le cedió el micrófono a la voz que no se había hecho escuchar hasta ahora, la de los michoacanos, desde los ciudadanos, hasta el gobernador Leonel Godoy, pasando por titulares de los medios de comunicación y estudiosos del crimen.
Recordando: durante las celebraciones de las fiestas patrias se agredió a los asistentes al centro de la ciudad de Morelia; el 26 de mayo, el presidente Felipe Calderón agredió al Gobierno del Estado de Michoacán, pasándose por el arco del triunfo la autonomía de las entidades federativas, enviando fuerzas para apresar -sin juicio de por medio y en cárceles de alta seguridad- a funcionarios, ex funcionarios, alcaldes y policías municipales y del estado, relacionados con organizaciones criminales como La Familia.
Aunado a ello, miles militares han arribado a tierras michoacanas desde hace meses, como parte de la "guerra contra el crimen organizado". La cuestión es que en Michoacán, la guerra no parece contra el crimen organzado, pues La Familia cuestiona que el gobierno federal vaya contra ellos y no contra los Zetas, aunque sea más que sabido dónde se ubican los últimos; por su lado, Leonel Godoy cuestiona la ocupación militar en Michoacán y no en otros estados conflictivos como Sinaloa, Guerrero, e incluso Jalisco.
Palabras más, palabras menos, Godoy mencionó en entrevista a Solórzano, que los pobres no son delincuentes, pero la pobreza es un caldo de cultivo para la delincuencia y Michoacán es un estado pobre; lo que Godoy pone en duda las acciones de Felipe Calderón al pedir en vez de los doce mil militares que ahora ocupan los caminos y ciudades michoacanos, inversión económica en el estado, esa sería la única solución, no la violencia, los balazos, las muertes, y todo lo que implica una "guerra".
De acuerdo con una investigadora michoacana cuya tesis doctoral giró en torno a las organizaciones delicitivas del estado -y cuyo nombre lamento no recordar-; de acuerdo con los resultados de su investigación, organismos como La Familia, vienen a cubrir necesidades de la ciudadanía que el gobierno no satisface. Mencionó ejemplos como cuando una persona de escasos recursos tiene que partir a los Estados Unidos en busca de una oportunidad de trabajo, ahí entra en acción algún conocido, con mucho dinero, con mucho trabajo que ofrecer. Por eso, la ciudadanía acepta, admite y asume a las organizaciones criminales, porque para ellos, son solución, no crimen.
Suena alarmante, no quiero hacer pensar que estoy a favor de que el crimen organizado sobreviva, pero lo que ellos hacen no es cualquier cosa, están haciendo el trabajo de las autoridades, el aspecto ilegal es algo que tanto La Familia como el Gobierno Federal comparten, pues Godoy le ha pedido a Calderón que haga su trabajo, pero con la Constitución en la mano.
Parte, sólo parte de lo que se puede inferir de todo esto, es que la guerra no es contra el crimen organizado, sino que es contra un gobierno de oposición, lo que no se previó es que se lucha en contra de toda la sociedad michoacana, que se muestra indignada ante las acciones del señor presidente; así lo manifestaron diversos ciudadanos en las entrevistas realizadas para Solórzano en la Red.
Es otra perspectiva, no se puede juzgar conociéndo una sola postura.
Yo tengo una pregunta, ¿para quién trabajas, señor presidente?, pues tus acciones no corresponden a los intereses de la ciudadanía, quienes pagamos tu sueldo.
Hasta la próxima guerra.